Normalmente entre los 11 y 13 años, cuando ya han salido la mayoría de los dientes definitivos. Una evaluación temprana permite detectar problemas y planificar un tratamiento más sencillo.
Normalmente entre los 11 y 13 años, cuando ya han salido la mayoría de los dientes definitivos. Una evaluación temprana permite detectar problemas y planificar un tratamiento más sencillo.